
Preocupa el preconcepto del sector rural
En nuestra Nación, el rol económico y social del sector agroindustrial todavía no está definido. ¿Estamos haciendo lo necesario para lograr consenso respecto de este tema?
Tal vez un buen comienzo sería tratar de definir qué comprende este sector.
Existe una tendencia a pensar que es un sector principalmente de producción primaria y sin agregado de valor ni generación de empleo.
Los habitantes urbanos con poco contacto con el sector junto con la dirigencia política, tiende a pensar a la actividad del sector como la producción de los cuatro cultivos principales (trigo, maíz, girasol y soja), más la producción de leche y carne.
Esta mirada estrecha es lo que en ciertas ocasiones no permite apreciar sobre que estamos discutiendo cuando discutimos sobre los asuntos del sector agroindustrial de la Argentina.
Aunque mantuviéramos la mirada estrecha se debe destacar que producir competitivamente y en forma sustentable los productos mencionados, significa agregar valor, ya que producir lo mismo que un competidor, pero a un menor costo es una forma de agregación de valor.
Sin ánimo de discutir sobre agregación de valor en producción primaria, nos preocupa si, el concepto que se tiene del sector.
Definición
Muchos centros académicos lo han definido, el doctor Ray Goldberg de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard se destaca por ser un pionero en el tema.
El define al sector como todas las cadenas de valor involucradas en un abanico que va desde el desarrollo de genética animal y vegetal hasta los alimentos listos para ser consumidos o hasta el litro de biocombustible que se cargará en el tanque.
Sin ir más lejos si nos detuviéramos en el inicio de este abanico, podríamos constatar que el desarrollo de un evento biotecnológico puede llevar por lo menos entre 5 y 10 años a un costo de varios millones de dólares y que involucra a agentes privados y del Estado como inversores, biólogos, genetistas, veterinarios, ingenieros agrónomos y demás participantes; si no ver el caso de Bioceres. En cada una de las etapas de producción que nos detengamos, o en cada una de las cadenas de valor que analicemos, encontraremos una vasta red de actores involucrados.
Por ejemplo, la cadena del vino involucra desde un jornalero que recoge uva en la vendimia, hasta un sommelier que recomienda en un restaurant el consumo de un determinado vino.
Hacer el ejercicio de aproximarse al sector con una mirada más abarcativa e integral nos permitirá tomar conciencia del lugar económico y social que ocupa en nuestra Nación.
Interesante es ver como nuestros principales competidores logran tener esta visión abarcativa e integral. Uruguay, Chile, Brasil, Nueva Zelanda, Australia, Estados Unidos, por mencionar algunos de los principales jugadores mundiales de los agronegocios, piensan, planean y actúan, en esta área, en función del potencial y sustentabilidad económica y social de sus agronegocios.
El convenio de cooperación entre los gobiernos de Chile y Australia firmado la semana pasada está en esta línea. El mismo cubre el intercambio de expertos, académicos y empresarios en los siguientes temas: agricultura, alimentos, pesca y recursos forestales con énfasis especial en biocombustibles.
El tratado de libre comercio entre Chile y los Estados Unidos tiene, entre otros objetivos, que los productos alimenticios de nuestro hermano país ingresen al mercado del Nafta sin trabas comerciales.
Las inversiones en Uruguay de Fonterra (principal productor de leche del mundo de origen neocelandés), responde a un acuerdo de intercambio de negocios consensuado entre ambos países. El acuerdo sobre desarrollo de combustibles de origen vegetal entre los gobiernos de Estados Unidos y Brasil es también un buen ejemplo sobre el status estratégico que tiene para ellos.
Mientras tanto, la Argentina sigue debatiendo sobre si el desarrollo del sector agroindustrial es algo positivo o negativo para el futuro de la Nación.
El debate campo-Gobierno no permite ver que el problema y las oportunidades son mucho más grandes que el nivel de retenciones a las exportaciones.
La voracidad de un Estado con ingresos menguantes y costos en alza, y la pasión del sector por defender sus derechos, son árboles que no permiten ver un bosque en el cual países competidores-cooperadores ya están avanzando a paso firme.
Tal vez una forma mas productiva de ver este problema sería encontrando una visión consensuada por toda la sociedad del lugar que ocupa este sector socioeconómico en nuestra Nación.
Consenso
Si se lograra este consenso, la instalación de los asuntos agro, como uno de los asuntos de Estado debería ser un hecho natural.
Atención, no se lo sugiere como el único asunto de la Nación, pero si uno de ellos. Una vez instalado, se podría insertar en la agenda del Gobierno la elaboración de un plan estratégico consensuado por toda la sociedad.
En la Argentina están dadas todas las condiciones, sigue faltando una decisión política público-privada que dé el puntapié inicial a este proceso.

Agradezco la invitación al participar de este espacio y a opinar sobre un medio tan caro a mi experiencia profesional como el agro y su situación actual
ResponderEliminarIndependientemente de la coyuntura política de quienes nos gobiernan a su antojo y arbitrariedad conocidos lo que mas nos llama la atención fuera de lo conocido públicamente y seguido por medios , opinión publica y profesionales es la falta de visión de largo plazo, asi como la de una política nacional basada en una situación de privilegio que tenemos en cuanto al territorio y beneficios climáticos, de suelo y adaptación tecnológica que ha realizado un grupo de argentinos , del sector agropecuario e independiente SIN ningún tipo de política agropecuaria ni planeamiento del estado en los últimos 25 anos de democracia
Cuando uno ve la actitud cortoplacista, recaudatoria, de concentración de bienes y servicios asi como de procesos de este gobierno habiendo leído algo de política argentina no puede dejar de sonreír viendo las similitudes de la época rosista, de unitarios y federales, de la aduana , el puerto, los caudillos sin hablar de la corrupción endeudamiento y manejo de la cosa publica como si fuera privada legado que permanece inmutable mas allá de las generaciones, experiencias nefastas de todo tipo tamaño y color que nos han colocado como un ejemplo de estudio en el mundo de un país que lo tiene todo para progresar y que ha retrocedido en forma sistemática y continua durante los últimos 100 años de historia
Volviendo a nuestra actualidad agropecuaria de todo el pías de la misma forma que desde el 95 el sector agropecuario del interior por la política cambiaria 1 a 1 destruyo todo tipo de emprendimientos y o explotaciones de primer nivel en el mundo que producía y procesaba bienes exportables como limones, azúcar, manzanas peras, vinos, uvas, conservas de todo tipo, arroz, algodón etc produciendo un quebranto en todo el sector y una inmovilización en todo el interior de circulación de bienes y servicios >>>>Hoy la politica de retenciones independientemente de que sea acertada o no , pero llevada con la misma alicuota en campos o regiones que tiene 100 kms al puerto y valores de tierra de 20 mil uss la ha vs 500 kms en adelante hasta 1500 con niveles de fertilidad, costos de transporte, diferencias climáticas que hacen mayor el riesgo ,etc etc han destruido de una manera diferente pero con el mismo efecto final de falta de actividad, circulación de bienes y servicios asi como mostrado como inviables o al menos de riesgos elevadísimos regiones enormes del chaco, Tucumán, salta , stgo del estero, corrientes etc etc
Nuevamente las similitudes con la historia se impone, visiones y politicas de corto plazo, falto de conocimientos y de reconocimiento de las diversas realidades de un país enorme , un estado cada vez mas grande, sin ningún nivel de respuesta en políticas e ineficiente y caótico cuando tiene que actuar .
Esto contrasta con paises vecinos cercanos y menores como Uruguay y Chile donde la gente en el estado es eficiente, profesional y capaz y los ciudadanos reciben respuesta y políticas realistas consistentes y a largo plazo que aseguran un rumbo a largo plazo y un destino como nación del conjunto de ciudadanos y no de una parte